jueves, 15 de mayo de 2008

Llegó la segunda

No hay nada más reconfortante que empezar un día con una multa sobre tu mesa de trabajo. Ha llegado la segunda, señores, y esperemos que la última. De nuevo carta sin certificar, y a mi dirección antigua, de la muy alemana ciudad de Meißen, en la que, evidentemente, no volveré a poner un pie y excluiré de las rutas de viaje. Que vayan a tomarle el pelo y a estafar a su señora progenitora B. El límite volvía a ser de 50 km/h y según el cacharro que me hizo la foto servidor conducía a 59. Pero esta vez me ha asustado más, porque en la misiva venía mi fecha y lugar de nacimiento. Vamos, que aquí todo el mundo sabe qué voy a cenar esta noche (los que habláis conmigo sabéis que suelo poner otro ejemplo, pero dejémoslo en ese hoy).

Contando con la de la muy alemana ciudad de Dresden, que llegó antes, la tasa sajona ha sido de 50 €. Como si no pagara ya suficientes impuestos y tasas de todo tipo. Vaya timo de país. Sois una panda de estafadores y vulgares rateros, que lo sepáis. Tenéis mi máximo desprecio. Pero como dije cuando llegó la primera, ya sabéis que habéis sido excluidos de la lista de sitios para visitar, ni un céntimo más de mi bolsillo ni de mis conocidos para vosotros. Que os den.

8 comentarios:

Frescosa dijo...

Hombre... a ver. Ya te he contado en más de una ocasión la multa que me pusieron a mí hace un año por entrar en "poblado" a 60 km/h (pese a circular luego después, como suelo hacer SIEMPRE a menos de 50 km/h), pero... me cazaron. Me cabreé, me jodí, pero me tocó aguantarme porque la multa estaba bien puesta. No hay más tu tía. Hay que pasar el letrerito del pueblo a 50 km/h, y punto pelota. Así que en tu caso, idem...

Las normas y tal, nos gusten o no, están para cumplirse. Pero no deja de resultar irónico que el país que presume de las autopistas "sin límite de velocidad" luego se hinche a poner multas por exceso de la misma.

De todas formas, eso se soluciona con el Tomtom, y la lista de los radares :P

Clausius dijo...

Sí, y con el HF...

mortiziia dijo...

¿Es que en España no te ponen multas? Debes llevar más de dos años sin conducir por Andalucía, porque las multas con fotito se han multiplicado increíblemente. Si pasas por un radar a más velocidad de la indicada, pues multa al canto, y eso es así en España, en Alemania y en cualquier sitio donde se penalice conducir a más velocidad de la señalada. ¿Qué tiene que ver con los impuestos? De tu discurso se deduce que, como los impuestos son altos, las infracciones no deben pagarse, que salga todo de ahí. No entiendo tu postura, la verdad.
Los sistemas son diferentes, y no tiene por qué llegarte una carta certificada sólo porque en España se haga así; en Alemania te van a encontrar de todas-todas, enviar la carta certificada será bajo su punto de vista un gasto innecesario (te encuentran SIEMPRE, he tenido que traducir multas a muchos españolitos que cometieron infracciones en Alemania, se escaquearon en el momento o pensaron que no iba a tener repercusiones y la multa les llegó a su casa en España, en algunos casos jurando y perjurando que no habían dado ninguna dirección ni pasaporte para que les pudieran poner la multa).

Clausius dijo...

Mortiziia, sólo me han puesto multas aquí en Alemania, y eso que en Andalucía suelo, o solía, conducir bastante. Pero no es cuestión de las multas en sí, ni por la cuantía económica, es por el hecho. Que te multen por pasarte en 9 km/h es un atropello, aquí y en España, cuyo único fin es el recaudador. Por eso lo considero una tasa más, de ahí la alusión a los impuestos. Además, estoy harto de tener que pagar por todo, yo aquí sólo hago pagar al gobierno de turno. Que no digo que no se haga, pero todo tiene un límite, y en el caso de Alemania se ha sobrepasado con creces. Vengo a este país a ofrecer mi trabajo y esfuerzo, viajo a sitios, me gasto el dinero correspondiente y me lo "agradecen" de esta manera. No iba a 100 km/h.

Y lo de las multas que llegan a España, eso es otro ejemplo clarísimo de atropello contra la intimidad de las personas. ¿Por qué tienen que saber las autoridades extranjeras de turno tantas cosas sobre nosotros, si no eres un delincuente? Estamos hipermegacontrolados. Si todo ese ingente esfuerzo burocrático para perseguir a los ciudadanos honrados se invirtiera en perseguir a los delincuentes varios, como los que robaron y destrozaron tanto mi coche como el de mi padre el año pasado, otro gallo nos cantaría. Pero eso no, que esa gente es peligrosa. Aquí, y en España también, sólo se ceban con los más indefensos, que además somos los que pagamos impuestos y mantenemos el sistema.

Lo siento, puede que me pase en las formas, pero estoy muy muy muy asqueado respecto a este tema, y sobre todo pq no puedo dejar de pensar en eso y no me puedo concentrar en mi trabajo, que es lo que me importa. Y por otras cosas más de las que no puedo hablar aquí, que seguro que hay una sección alemana encargada de leer los blogs de los extranjeros que trabajamos aquí, a ver si por casualidad a alguno se le escapa que una vez a las 4 de la mañana cruzó una calle con el semáforo en rojo (obviamente no es mi caso), o alguna cosa que sea normal en tu país y que aquí sea delito, a saber...

mortiziia dijo...

Aclarado. A mí también me parece un atropello aunque sea «lo que hay», pero con tu mensaje inicial y con el de tu multa anterior no había cogido por dónde iban tus tiros.

acolostico dijo...

Entonces no volverás para ver los angelitos de Raphael?

Esos que están en un museo de Dresden que se puede mantener gracias a los impuestos que recaudan, en parte con tus multas :P

Marta Salazar dijo...

pobre de ti!

y justo ahora que van a doblar los precios de las multas!

lo siento... !

Salvador dijo...

¡Ánimo hombre! Todo tiene un lado positivo; Al menos ya no vas por ahí diciendo que eres alemán. Pero no te preocupes ¡Siempre te puedes hacer hindú, como algún otro imbécil! ;-)
La solución a tus problemas es conseguir ganar dinero con alguna actividad que puedas hacer por internet y retirarte a algún paraíso fiscal, o a una montaña. Antes o después emprenderás esa actividad. Te auguro un futuro feliz alejado de la química.
Y en espera a que esos acontecimientos lleguen, te envío un abrazo y muchos ánimos (redoblados).