lunes, 14 de abril de 2008

BISS-Party

O lo que es lo mismo, Betreuungskreis internationaler Studentinnen und Studenten. Ese era el plan para el sábado, pero no lo sabía. "¿Te vienes a cenar y luego a una fiesta con compañeros de la Facultad de Derecho?" me dijo MJ el sábado por la mañana. "Por supuesto" fue mi respuesta. Una fiesta con estudiantes de Derecho, gente que suele vestir bien. Es decir, mejor aún que lo que visten aquí en Bayreuth, a lo que dedicaré un artículo un día de estos. Así que me tenía que poner medianamente arreglado, para no desentonar y eso.

Pero luego les cuento lo de la fiesta. Primero, cena en la Pizzería Al Vicolo del amigo Paolo, un restaurante italiano bastante apañado. Compartí con mis acompañantas pizzas, ensalada, cervezas, y críticas al nuevo desgobierno del país y al trasvase captación temporal de agua del Ebro con destino Barcelona. MJ y R tienen previsto ir a Dresden a la ópera, a ver a un cantante hispanoamericano cuyo nombre he olvidado, pero entretanto a ver si las convenzo para que se vengan a ver algo similar en Bayreuth. Mahler no tuvo éxito el martes pasado, veamos la semana que viene la suerte de Beethoven. A ver si voy a hartarme de ir a partidos de fútbol y voy a descuidar la formación humanística y cultural...

Y tras la cena, al Glashaus, especie de pub-bar en el campus de la Universidad. Y la fiesta con los compañeros de Derecho no era otra cosa que una fiesta erasmus, de bienvenida al semestre que empieza ahora. "Pues sí, tienes razón, parece usted hoy Dr E" dijo MJ cuando me quité el jersey ante el aumento de la temperatura del local. Pasamos un buen rato allí, todo sea dicho, y eso que seguramente ustedes saben que no me suelen gustar ese tipo de sitios, pero esta vez no se podía fumar dentro, algo inaudito. A lo mejor fue por eso. Ah, y por las cervezas a 1.20 €. Me tuve que apuntar en una lista, me dieron una especie de entrada y me pusieron un sello en la mano, de estos que sólo se ve con luz ultravioleta. Lo curioso, el guardarropa, que consistía en una habitación donde se dejaban los abrigos. Sigo pensando que los alemanes de aquí son demasiados confiados, había chicas que dejaban sus bolsos allí como si nada. Como ya dije en mi primera visita a Alemania, esto sería el paraíso del cani.


¡Qué grande la versión internacional de la Macarena! Y el Silencio bisbaliano, gran éxito actual por estas tierras. También disfrutamos de algún que otro tema para cubrir la alianza de civilizacionesTM y de alguna canción clásica cuya versión española (que era la que yo tarareaba) sorprendió a mis acompañantas. Sí, Frauen, existen, y además los amigos Berzas tienen otra canción dedicada a la segunda letra de nuestro abecedario. Llámenme friki, tienen todo su derecho. Aparte de eso, música rara alemana. Por cierto, ya hasta las fiestas de erasmus son otra cosa. Ahora la mitad de ellos se dedica a hacer el ganso mientras la otra mitad se dedica a fotografiarlos. Así se recuerdan los colegas...

Y tras el retiro de unos amigos alemanes, poco tardamos nosotros. Costó algo de tiempo encontrar los abrigos entre los miles que había en la sala que hacía de guardarropa.

Y ayer domingo, con las correspondientes tareas domésticas, descanso plácido en casa. Por la noche salí a cenar con un estudiante de master italiano nuevo que va a estar en nuestro grupo, y fuimos al ya conocido Rosa Rosa, donde me tomé unos espaguetis con salsa de espárragos y nata y con tomate natural, jamón y rúcula realmente exquisitos. Llega el tiempo de los espárragos...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los BErzas.... tú tienes un punki dentro que algún saldrá...:P

Anónimo dijo...

Los espárragos son toda una institución en Alemania. Que los disfrutes!