jueves, 24 de abril de 2008

Y llegó

Sí, la eficiencia alemana a la hora de recaudar es impresionante. El lunes me encontré encima de la mesa de mi despacho una carta de la muy alemana ciudad de Dresde, invitándome a pagar una multa por exceso de velocidad. Incluso una foto de lo que se supone que era quien estas líneas escribe venía adjuntada. Tiene mérito, siendo extranjero, con coche alquilado y con 4 cambios de dirección, al final han dado conmigo. La sanción, baja, como era esperado, apenas 35 €, un chollo comparado con España. La infracción: supuestamente ir a 68 km/h en una carretera que pasaba por el medio de un bosque, y al final de una cuesta descendente, mientras estaba pendiente de qué desvío teníamos que seguir. El límite, en 50, dicen.

Si estuviera en España no la hubiera pagado, por claro defecto de forma. Algo así debe llegar a tu casa y debe ser certificado. Ninguna de esas dos premisas se ha dado en este caso. Primero, porque ha llegado a mi tercera casa alemana, y gracias a que la hausmeisterin ha tenido la gentileza de mandarla a mi centro de trabajo, me he enterado. Esto lleva a lo segundo, una comunicación importante y que puede acarrear mayores sanciones debe ser certificada, para que quien la manda tenga constancia de que te ha llegado la notificación. Esta era una simple carta, como la que se puede enviar a un amigo, y no sería la primera vez que ese tipo de misivas dirigidas a mi persona se pierden por los caminos alemanes. En fin, paso de problemas, así que ya les he hecho la transferencia, de hecho mi jefe me dijo que en caso de no pagar la siguiente comunicación sería una citación ante la policía.

De todas formas van listos, Dresde pasa desde ahora a engrosar mi lista negra de ciudades. No volveré a poner mis pies allí y será excluida de las excursiones que haga con amigos que vengan a visitarme a Alemania. Seguro que se me ocurren millones de alternativas a la capital sajona. Como si no pagara ya suficientes impuestos, tasas y leches, para que me sigan robando más. Pues eso, ni un céntimo más, ya se han tomado ellos la libertad de cobrarse...

6 comentarios:

acolostico dijo...

Hombre, solo es dinero, al fin y al cabo, la verdad es que tiene su gracia la cosa...

Seguro se la encuentras. No tires la multa, enmarcala...

En el pais sin limite en autopistas....

Pedro dijo...

Lo de las cartas por correo ordinario es exactamente igual que aqui, que consideran que el USPS es infalible :P

Frescosa dijo...

Jeje, bienvenido al club de los cazados por un radar. Ya te conté la que me pasó a mí el año pasado a la entrada de un pueblo a 5 km de Aranda; yo, que para una norma de circulación que respeto ESCRUPULOSAMENTE, la de circular a no más de 50 km/h en una travesía, fui cazado (a lo cerdo, eso también hay que decirlo), entrando al pueblo a 63 km/h. Así que nada... 100 € de multa que me tocó.

Y luego están los que circulan por "norma" al doble de la velocidad permitida, y no han visto de cerca un tricornio en su vida...

Marta Salazar dijo...

"Si estuviera en España no la hubiera pagado, por claro defecto de forma. Algo así debe llegar a tu casa y debe ser certificado."

pero es que no hay razón para mandarle certificada! sería demasiado caro, tendríamos que pagar más aún! ja ja

nunca te las mandan certificadas y siempre llegan, si no llegaran, la repetirían dentro de una(s) semana(s) y si no reaccionas (te recomiendo que la pagues dentro de siete días) te mandan a la policía...

una vez me tocó, con mi vecina, tal vez lo cuente después en Historias de Alemania, cuando llegó la policía a mi casa, con una foto de mi vecina, como en las películas, ja ja

Oye, pero no es tan terrible! te pasaste un límite de velocidad, no te salió caro y... no te prohibien conducir, it's all right!

Un abrazo y no te preocupes, pero no te niego que me has hecho reir con tu post!

Nacho dijo...

Jeje... No me negarás que se merecían que pagases la multa, después de ponerles tantas trabas y que te llegue finalmente la multa...

Además, te lo merecías... :P

Anónimo dijo...

No te ofusques Alberto!
A mi me han llegado una de Dresden y otra de Chemnitz. Que me visitó mi primo y su novia, y como regalo me llevé dos fotos suyas (tampoco me dijeron nada sobre compartir gastos...) jejej, pero ese es otro asunto.
Espero que por Baviera vaya todo sobre ruedas. Por Turingia ya sale el sol.

Un saludo
Dani desde Jena