domingo, 30 de diciembre de 2007

Paseo por Chiclana y Vejer

No podía yo prescindir de una visita a la provincia de Cádiz. ¡Qué distinto! Comparado con el frío alemán y su falta de sol, el día de hoy ha sido todo un regalo de navidad. Esa luminosidad, ese tono del mar, ese sol... realmente impagable. Por un momento pensé que estaba en otra dimensión.

El sol sobre el Océano Atlántico

Me gusta el mar, me gusta bajar a la playa y escuchar el ruido de las olas mientras leo algo sentado en la arena. No me importa estar solo. Me gusta contemplar el océano desde lo alto y perder mi mirada en él, me pasaría así horas y horas, sin pensar en nada, es algo que me relaja profundamente. El tiempo se detiene por completo. Creo que es lo más parecido a mi concepto de felicidad. Y claro, pues hay que aprovechar...

Salimos por la mañana, un poco más tarde de lo planeado y no todo fue disfrute, porque tocaba arreglar el jardín un poco. Así que allí estaba yo, en mangas de camisa como quien dice, cortando el césped y peleándome con zonas de medio metro de altura. Fue rápida la cosa, afortunadamente. Y tras el trabajo, comida familiar junto al mar, con la parte de la familia jerezana. El pescado es otra de las cosas que más se echa de menos en las tierras germánicas.

Gallo a la plancha

Puntillitas fritas

Al final de la comida recibí una llamada. O era de Mike, ya en España, o bien de otro aficionado a escribir. Fue esto último, una llamada del señor perdiu comunicándome que iba camino de Vejer. Una de las razones de dedicar algo de tiempo a escribir, aparte de que es algo que me gusta, pudiendo llegar a tener tintes egoístas incluso, es la posibilidad de conocer gente. Recientemente pasó con Luis en el frío otoño alemán, y ahora se repetía la jugada, aunque algo más cerca de casa. Así que pedí prestado el coche y conduje un rato hacia el sur por la A48.

30 de Diciembre en Chiclana de La Frontera

Vejer es un pueblo llamativo, en lo alto de un monte, con unas vistas bastante bonitas. Eso sí, perderse allí con el coche es una de las peores cosas que te pueden pasar en la vida, ya que está lleno de calles muy estrechas y con importantes pendientes. Por suerte, pude encontrar bien el hotel donde se alojaban el perdiu y Jimena y pude aparcar con relativa facilidad, algo que se agradece porque esta vez no llevaba mi coche, más pequeño. En una terraza en lo alto disfrutamos de un café solo, de té marroquí, del blanco de las casas y de una agradable conversación bajo el sol gaditano. Me esperaba mayores a mis interlocutores, cosas de las ideas de la gente que uno se puede hacer a través de internet. Al final casi tenemos la misma edad.

Vejer de la Frontera

Vistas desde Vejer

Posteriormente, vuelta a Chiclana y a Sevilla. Buen domingo, sí señor. El año 2007 parece acabar de una forma agradable...

8 comentarios:

mortiziia dijo...

¡Se me saltan las lágrimas viendo las puntillitas! En Málaga eso son chipironcitos fritos, pero total, está igual de bueno con un nombre que con otro...

Clausius dijo...

Pues la gente del centro de España las llama chopitos. En Valencia creo que también son puntillitas. Ten estas cosas en cuenta para las traducciones. Un compañero de trabajo dice que en inglés se dice seafood y punto. ¿Small calamars sería lo adecuado? Kleine gebratene Tintenfische supongo que será en el idioma de Goethe.

Y bueno, ya lloraré yo rodeado de nieve la semana que viene...

mortiziia dijo...

En alemán decir Tintenfisch es muy poco glamuroso y optan por Calamari. Una curiosidad que aprendí al traducir menús en la carrera, fíjate: Baby-Calamari para los chipironcitos. En el Reino Unido también se utiliza bastante lo de baby calamari aunque la palabra inglesa para chipirón/puntillita es baby squid (calamar bebé).

bri dijo...

Pues a mí chipironcitos me suena curioso, y nunca había escuchado lo de puntillitas... Me chiflan con cualquier nombre, pero siempre los pido como calamaritos.

Luis I. Gómez dijo...

Y yo aquí subiendo la calefacción y sin chipirones... :(

Feliz Año Nuevo!

mortiziia dijo...

Pero qué masoquista es el ser humano, por dios! Llevo un par de días torturándome con las dos fotos cada vez que paso por aquí: ese ajillo y perejil encima del pescado, ese rebozado doradito, esas gambas que se ven por una esquinilla!! AGHHHHHHH!

Santi dijo...

Pues no lo había leído :P

Y es que es verdad, para alguien del sur es muy duro vivir sin sol. Poco vi en Finlandia y el verano fue más bien lluvioso en Berlín (qué decir dle mes de Diciembre! tres cuartos de lo mismo).

Del sol no nos cansamos, pero de las nubes y lluvia...

P.D. Está lloviendo ahora en Madrid ;)

Carlos dijo...

Pues nada, nosotros nos dedicamos a elaborar y envasar, entre otros productos, puntillitas. Las elaboramos como prefritas y posteriormente ultracongeladas. Listas para calentar y comer. De manera que se pueden transportar para la Baviera, o a China septemtrional en óptimas condiciones de uso y consumo, y aunque no es lo mismo que comerlas bajo el sol de Vejer, pues acorta las distancias y alegra el día. Os dejo nuestros datos de contácto:info.amare@gmail.com 634784155. Saludos.