viernes, 17 de octubre de 2008

Golden October

Octubre es un mes interesante. Sí, aún no hace demasiado frío, aún tenemos un nivel aceptable de luz solar y, además, todo cambia de color. Es el mes dorado por excelencia, sobre todo si, como me cuenta un compañero de trabajo, se tiene la suerte de disfrutar de un día soleado y azul. La mezcla de colores con sus distintas tonalidades es, sencillamente, espectacular. Y los suelos completamente cubiertos por hojas, también.


Sirvan de prueba estas fotos del domingo pasado, tomadas en los alrededores de Pottenstein, al sur de Bayreuth y en pleno parque natural de la Fränkische Schweiz. No hay nada como alejarse de la civilización y perderse en plena naturaleza. Con tranquilidad, y con Biergarten al final, por supuesto.

6 comentarios:

acolostico dijo...

bonitos colores...perono lo cambio por el andar en manga corta en estas fechas...

Josel3 dijo...

Impresionante el documento gráfico, mein herr. Habrá que salir cámara en ristre por aquí también para retratar las maravillas de estos lares, que aunque no haya montañas también se está guay :D

Por cierto, con ese cielo azul no se allí, pero aquí haría una rasca horrorosa.

Carlos dijo...

Q tal Alberto?
Ya veo que otoñal. Bastante bonitas las fotos. Espero que vaya todo bien por Alemania y que tu periplo viajero también acabara bien. Yo ahora estoy sin internet en casa, así q aparezco por la red lo que me deja el vecino ;)
Bueno, un saludo desde Sevilla.

Guille dijo...

Me ENCANTA la primera foto!
Saludos!
G.

Ricardo Muñoz José dijo...

Espero no molestarte demasiado.

Verás, me dirijo a ti porque necesito de tu ayuda para la traducción al alemán de una frase.

Pero antes, y a modo de presentación, te hago saber que soy animalista, poseo dos blog sobre animales; uno de historias curiosas verídica con ellos de protagonistas, y el otro de las actividades de los defensores de los animales.

Ahora bien, la frase es la siguiente; "La insólita vida de Moro, el perro de los entierros".
Te cuento, Moro fue un perro de Fernán Núñes, Córdoba y auguraba la muerte. Además, su "pasatiempo" favorito era asistir a los entierros. En su momento la televisión alemana se ocupó de él y le hizo un reportaje con ese título (la frase mencionada), pero en ningún sitio de Internet puedo encontrar la traducción.
Espero que no ignores mi pedido. Me es necesario para completar el trabajo que publicaré en breve.

Como eres de España te invito a leer, "Canelo; la triste historia de un perro triste". Los hechos ocurrieron en Cádiz.
La encontrarás en:

http://linde5-otroenfoque.blogspot.com/

Será un placer leer tu comentario.

De antemano agradezco tu colaboración para sacar adelante le historia del perro Moro.

Salud y suerte.
Ricardo - Linde5
ricardo39ricardo@gmail.com

Clausius dijo...

@Acolostisch Puedes andar en mangas cortas si así lo deseas. De todas formas, un ligero abrigo que no te haga parecer el muñeco de Michelín es aceptable aún. Por cierto, tenemos que hablar del tema abrigos alemanes, que quiero hacer una inversión.

@Josele Frío el lunes siguiente por la mañana, igual de despejado pero con cero graditos.

@Charles Sí, todo va aceptablemente bien, a ver si arreglas las conexiones con el resto del mundo. Me parece, por cierto, que hasta navidades ya no hay más viajes al sur...

@Guille Pues así y sin que se entere nadie, tengo que confesarte que las fotos no son mías, de hecho se las he robado a unas amigas. La primera de hecho es de una austriaca.

@Ricardo La verdad es que sólo sé un poco de alemán, pero a ver si te vale esto: Das ungewöhnliche Leben Moros, der Hund der Beerdigungen" De todas formas a ver si las Frauen germanoparlantes que vienen por aquí me corrigen...