lunes, 18 de enero de 2010

Formentera

Ayer...


domingo, 10 de enero de 2010

Schnee

Pero esta vez en el tropical sur español...

Autovía de Extremadura (Fuente)

La calle de mis padres

Patio de casa de mis padres

Mi coche

viernes, 8 de enero de 2010

Las reflexiones postnavideñas

El hecho de haber vuelto a mi trabajo de antes, por la misma carretera de siempre y con la misma gente me ha entristecido mucho. Como si fueran épocas pasadas y superadas de la vida. Y no sé qué hacer ahora, porque las condiciones laborales y, sobre todo, las expectativas, son bastante malas. Ahora mismo no sé si quiero volver a España, quedarme en Alemania o bien dejar de trabajar en investigación. Y eso implica tomar decisiones, para lo cual no tengo gana alguna. Es la sensación de que tú no marcas nada en tu vida, y que a fin de cuentas es esta la que te lleva. No hay apenas capacidad de decisión. Lo que no es necesariamente malo. Sólo muestra que las continuas contradicciones vitales son precisamente eso, parte de la vida, y que finalmente poco influyen.

Me siento raro en mi ciudad, y es que casi nada me ata a ella, y conforme vaya pasando el tiempo mucho menos cosas lo harán. Mi casa, mi trabajo y mis amigos están ya en otras latitudes, aunque eso es también pasajero. Ahora soy un simple visitante. Los españoles, en especial los del sur, son raros. O bien yo me he vuelto muy alemán ya, que también. Me cuesta incluso hablar. Y seguramente siga siendo muy injusto al generalizar, porque es fácil caer en los tópicos. Es lo que vengo pensando desde hace unos meses para acá. Siento que no he nacido en el país adecuado, o al menos en la zona de país adecuada. Ni tampoco en el año adecuado. ¿De volver a España sería esto lo que me espera? Es como volver a empezar de cero, pero esta vez donde en teoría tú provienes, por lo que no quedan excusas. Es además la sensación de que por mucho que hagas, esto no tiene remedio. Como si nada funcionara, como si todo el mundo estuviera desganado y apagado. Y yo el primero...

domingo, 3 de enero de 2010

Sanlúcar de Barrameda

jueves, 31 de diciembre de 2009

Another year has gone by

Y no me apetece para nada hacer balance, porqué básicamente no es algo ni que me interese ni que seguramente interese a nadie.

Sólo quería agradecer sinceramente a todas las personas que, otro año más, siguen a mi lado. Cada cual con la intensidad y cercanía que tenga, algo muchas veces dado y determinado por las circunstancias vitales. Una de las mejores cosas que se pueden decir al finalizar un año es que han entrado muchas más personas de las que han salido, porque las que estaban han permanecido. Sólo por eso ha merecido la pena. No siempre ha sido así en mi vida, así que supongo que debería estar de celebración...

Cuidense mucho, diviértanse y espero que todo les vaya más o menos bien en este año que estamos a punto de estrenar. Algo que no sólo se debe decir y desear hoy, sino todos los días.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Japanese - Spanish Fusion

Casi todos se han ido. Algo similar me sucedió el año pasado. Esto de que las navidades queden cercanas a un fin de semana hace que muchos de los que aquí trabajan abandonen la ciudad y el país el viernes o el sábado. No es mi caso, ya que hasta el próximo martes no pisaré tierras españolas de nuevo.


Ante el panorama de gélidas temperaturas exteriores, no queda otra cosa que quedarse en casa. Y ayer invité a cenar a los japoneses para celebrar la fusión navideña hispano-nipona, con la excusa de preparar algo de pescado y aprovechando que algo fresco se puede comprar por aquí. Así que me tocó volver a hacer un arroz con vieiras, mejillones y gambas. Los invitados geniales, como de costumbre. Me lo paso muy bien con ellos, son divertidos, cuentan muchas anécdotas y están muy interesados en todo lo que les comentas. Me encanta también su sentido de humor. Y eso de que les cueste hablar inglés los hace aún más lovely. Además, sin yo pedirlo ellos también trajeron cosas. Así, sin esperarlo ni nada. Es este uno de los principales motivos que me impiden dejar esta ciudad. Llevo ya tres días consecutivos cenando acompañado sin planificación alguna...

jueves, 17 de diciembre de 2009

Diciembre

Ahora mismito ahí fuera. Esta noche sí que he pasado frío :S Cierto es que ya durante el mes de enero pasado soportamos temperaturas inferiores a -20ºC, pero en los apenas 15 minutos de trayecto entre mi casa, mi trabajo y el centro de la ciudad no da tiempo a congelarse. En esta ocasión he estado casi dos horas a la intemperie. Mercados de Navidad, glühwein y esas cosas. Al llegar a casa no me ha quedado otra opción que darme una ducha calentita para quitarme el frío. Menos mal que dejé la calefacción puesta...

martes, 15 de diciembre de 2009

Las alemanidades

Cayendo en los tópicos. Este fin de semana polar he visto la famosa película Operacion Walkiria, en la que Tom Cruise da vida al coronel Stauffenberg, quien intentó acabar con Hitler en el año 1944. La película en sí no es gran cosa, prefiero realmente a los alemanes hablando de sus cosas (vean por ejemplo El Hundimiento, La vida de los otros o la mismísima Goodbye Lennin), pero puede valer para pasar una gélida noche invernal en casa.

Sí hubo una escena que a la persona que me acompañaba, quien lleva más tiempo en Alemania que yo y domina mucho mejor su idioma, le llamó bastante la atención. Imagínense un golpe de Estado. Imaginen a unos golpistas que creen que el gobierno anterior ha desaparecido, y además han cortado las comunicaciones con la llamada guarida del lobo. Los golpistas toman el poder legalmente y empiezan a mandar órdenes de detención contra todos los partidarios del gobierno anterior que no han sido incomunicados. Sin embargo, el Führer logra sobrevivir y consigue salir de su incomunicación, empezando a mandar al centro general de información órdenes de arresto para los que han querido acabar con él. Entretanto las fuerzas de seguridad del régimen no se dan cuenta de lo que realmente está pasando. Y los encargados de transmitir las órdenes del gobierno a las fuerzas de seguridad se dan cuenta de que están recibiendo mensajes contradictorios. Esto es, que hay que detener a todo el mundo. ¿Qué se creen ustedes que hacen, al menos al principio? Pues muy simple: "Nuestro trabajo es enviar los mensajes, no interpretarlos" Y se quedan tan panchos. "Cuadriculados como ellos solos" fue la frase de mi amiga...

sábado, 12 de diciembre de 2009

Unglaublich

Lo que jamás pensé que iba a poder encontrar en una tienda de Bayreuth, por muy de delicatessens que fuera:


Nota: Imprescindible ser andaluz para poder entender este artículo. Hay que ver cómo evoluciona el sector de exportación sevillano... :p

viernes, 4 de diciembre de 2009

All These Things That I've Done

Del primer disco de The Killers, Hot Fuss. Conocí este grupo gracias a su último disco, el Day & Age, que me bajé legalmente de amazon.de por unos 4 €. Y mientras investigaba más sobre el grupo, llegué a esta canción, que es de esas que has escuchado alguna vez y que, aunque la tienes en el inconsciente, no logras indentificarla. Tanto el vídeo como la letra animan bastante, al menos a mí. Geniales las primeras estrofas, geniales todas las notas, con sus variantes y desvanecimientos en su justa posición. Especialmente interesante para aquellos que, estemos como estemos, incluso rodeados de gente, siempre nos sentiremos con déficit de afecto...


sábado, 21 de noviembre de 2009

Tampoco compensa

Esto de estar triste y ligeramente decaído en lo anímico, sin ganas tampoco de dramatizar. Primer fin de semana en casa y sin compañía en muchos meses, aunque ambas ideas no están conectadas para nada. Noviembre es lo que tiene, pese a ser el mes de mi cumpleaños y de mi día. Es un mes muy puñetero, especialmente conforme más al norte uno se encuentra. Afortunadamente ya va tocando a su fin. Hoy estaban preparando el mercado de navidad en pleno centro de la ciudad y la decoración navideña está ya bastante avanzada. Pero como decía al principio, estar así no compensa. O sí, who knows. ¿Qué hacer entonces en una relativamente cálida mañana de sábado? Pues lo típico, fundirse con creces el leve aumento de sueldo que se acaba de producir antes que el solemne suba los impuestos. Mal para él, porque cuando lo haga yo volveré a ser alemán, o al menos eso espero.

Corte de pelo, 10 €
Delicatessen líquidas, incluyendo vinagre balsámico de Módena, aceite de semillas de calabaza, vinagre balsámico de mango y un licor de la zona, el Alte Fränkische Pflaume, 20 €. Esta tienda me pone bastante, lo siento. Será deformación profesional. Y da gusto hablar con el matrimonio que la lleva, pese a mis limitaciones con el Deutsch.
Dos pares de calcetines del H&M, 5 €.
Un filetón fresco de atún, 15 €
Cinco gambas grandes frescas, 12 €
Kilo y medio de mejillones frescos, 6 €
Tres latitas de anchoas del Cantábrico en aceite de oliva, 6 €.
Casual shoes grises, 30 € reduziert :p
Rallador de queso y bola para meter el té, 4 €

Ahora bien, los spaguettini fruti di mare que me voy a hacer ahora mismo no tienen precio. La intención inicial era hacerlo bolognese, pero la carne deberá esperar...

martes, 17 de noviembre de 2009

Las habilidades decorativas

- Si entras en mi casa verás como para nada hay elementos de decoración. Todo es muy funcional, y luego me quejo de los americanos. Mi casa en Alemania está tal y como me la dejó el chico que antes vivía aquí, salvo por una lámpara que compré para tener luz cerca de mi cama. Cuando vivía en Sevilla, tres cuartos de lo mismo. No me imagino tener que empezar de cero al llegar a una nueva vivienda. Menos mal que aquí en Alemania he vivido en tres residencias de la Universidad y el piso que finalmente alquilé estaba amueblado, porque yo me veo incapaz de ordenar el espacio con cosas. Aunque tendría que hacerlo, y de hecho lo haría, si no me quedara más remedio.

- Para nada, Alberto, no me lo creo. No puedes decir eso. Esos conceptos están unidos. Vaya, tú tienes creatividad, lo demuestras cocinando, probando nuevas combinaciones, y también con tu forma de vestir. Así que no creo que tuvieras mayores problemas para poder no sólo diseñar una casa totalmente vacía, sino también decorarla.
No termino yo de compartir esa idea. Quizás sea todo una cuestión de ser bastante vago en esos aspectos. Y conservador. O considerar que es un asunto totalmente accesorio y no me merece la pena gastar tiempo en ello. Lo cierto es que casi toda la gente que conozco trata de hacer suya la casa en la que vive, ya sea con pósteres, dibujos, cuadros, fotos, otros elementos o incluso cambiando los colores de las paredes. Pero yo, no. Nunca. Si acaso alguna bandera de algún país en el que he vivido o he visitado, y alguna que otra postal recibida. Este curioso tema se originó haberme metido ligeramente con un amigo, mientras tomábamos café en su casa, por la forma tan interesante en la que la tenía decorada. Y por el juego de colores, y por el orden. ¿Cómo lo ven ustedes?

martes, 3 de noviembre de 2009

No compensa

Quizás no sea justo y todo sea futo de la tristeza, del abatimiento y de la frustración que ahora me acompañan, pero bueno, no me queda otra. Algunos de ustedes sabrán que he estado examinándome esta semana en Madrid, y de hecho en ello sigo hasta el final, para intentar obtener una plaza de investigador fijo en España. Acaban de salir los resultados del primer examen y, aunque lo he aprobado, he quedado muy lejos en puntuación de la gente de cabeza. No es que esperara obtenerla, pero tampoco pensaba que me iba a quedar a tanta distancia. Y más aún cuando me ha salido el mejor de los exámenes posibles, lo que no ha sido, evidentamente, suficiente. No quiero pensar cómo será el resultado el día que tenga una mala actuación, esté nervioso y tenso y no sepa responder a las preguntas del correspondiente tribunal. También es cierto que yo era el más joven, con diferencia, el que tenía menos experiencia y que este año, dado el bestial recortes de fondos para investigación y las casi nulas plazas ofertadas con la consecuente fuerte competencia, esta era una aventura especialmente difícil. Suicida, casi.

Pero aún así, a día de hoy es imposible. Igual que con los famosos contratos Ramón y Cajal, relativamente estables. O mucho cambian las cosas o de aquí a cuatro o cinco años o incluso más me puedo ir olvidando de ellos. Son inalcanzables. ¿Y qué queda entonces? O Alemania o contratos de tres años en España, cuya obtención no es para nada segura. Y eso es lo que no compensa. Lo pienso una y otra vez. Y no puede ser. Porque no compensa. Porque después ¿qué se hace? ¿Vuelves al extranjero? ¿Das carpetazo a la vida investigadora e intentas entrar en el mercado laboral con 35 años? No compensa. No compensa tener un salario en España un 40 % más bajo por un puesto de la misma categoría profesional y sin embargo pagar el doble por el alquiler del piso donde vives. No hablemos ya de comprar una vivienda. No compensa. No compensa que el precio de las cosas sea similar o incluso más barato en Alemania y que además en España cualquier mindundi gane lo mismo o incluso más que tú, no pague impuestos y se haya esforzado la centésima parte de lo que tú has hecho en tu vida. Que en Madrid te cobren 5 € por una simple botella de cerveza holandesa es directamente un crimen. Tenemos un país muy pero que muy sobrevalorado. Y además, esa valoración es sobre la nada, porque eso es lo que hay debajo de toda nuestra fachada. No compensa volver a una ciudad con agobios, donde no se puede conducir, donde no puedes dejar el coche en la calle, llena de atascos, caótica y sucia. No compensa. Sí compensa estar a 15 minutos andando del trabajo y a 10 del centro. Esto es, tenerlo todo a mano. Y si al final hay conjunción planetaria y por casualidad consigues una posición medianamente estable en España, tener y formar a estudiantes es la siguiente batalla, porque no les puedes ofrecer estabilidad. No hay manera. Y sin contar la de cabezazos contra la pared que te vas a dar en vano. Son batallas tras batallas sin que se pueda ver el final. Ahora más que nunca es cuando sigo pensando que no sé qué quiero hacer con mi vida. Porque prácticamente nada me ata a mi país y ciudad de origen. Y que conste que a toda la buena gente que conozco le tengo un gran aprecio, pero estoy hablando de otras ideas. Porque si echo de menos el mar, símplemente tengo que agarrar un avión y pasar un fin de semana en Cádiz. Porque como dije hace algo de tiempo, cambio esa excursión por ir a pasar el fin de semana a Dresden. O a Hamburgo. No sé, sinceramente...

domingo, 25 de octubre de 2009

Marit Larsen

Uno tiene a buscar por internet los vídeos canciones que escucha por la radio y le resultan agradables. Para ello la radio que escucho aquí en Alemania tiene una web perfecta, ya que te permite elegir un día y hora y automáticamente te devuelve las canciones que han emitido.

A veces no se tiene suerte, porque puede que el vídeo destroce una buena obra, pero esta vez no ha sido así. Desde hace unas semanas no para de sonar una canción de una joven chica noruega, Marit Larsen, que me ha llamado la atención. Ha actuado de telonera de Jason Mraz e incluso han llegado a cantar juntos, así que no creo que sea especialmente mala. Creo que en España es poco conocida, corregidme si no estoy en lo cierto.

Y el vídeo en cuestión, que me ha gustado más incluso que la canción, muy muy sugerente y sencillo a la vez. If a song could get me you, se titula la canción. Picad para verlo en grande. Y si os gusta, tiene una versión en directo en un tren en Oslo.


lunes, 19 de octubre de 2009

Schweineschulter

Dos han sido las aportaciones de este fin de semana. Una, que no sólo de Haxe viven tus visitantes. La otra, que en general las ciudades no sólo se reducen a su parte central. Nada nuevo, ciertamente.

Las visitas, ya sean dadas o recibidas, siguen discurriendo sin fin. Segundo fin de semana consecutivo de anfitrión. Creo que desde primeros de Julio, entre unas cosas y otras, apenas he tenido dos fines de semana de Agosto y otro a finales de Septiembre en los que haya estado completamente solo. Positivo y motivo de alegría, obviamente.

Ayer enseñando Nuremberg a dos amigos. Hoy, domingo tranquilo y relajado en Bayreuth. Ya son dos fines de semana en los que puedo disfrutar del trasiego matutino de las ciudades alemanas, pese a que este ha sido algo lluvioso y bastante frío, aunque el sol intentaba salir a ratos para alegrarnos el día, Y como la tradición manda que hay que tomar el correspondiente Haxe, hoy he cambiado la elección y he elegido un restaurante-posada más auténtico, tradicional, familiar y acogedor, con un servicio bastante bueno y cercano y situado un poco alejado del centro de la ciudad, aunque no demasiado. Les hablo del Goldener Löwe de Bayreuth, el León Dorado. Ya intenté ir allí con la antepenúltima visita allá por mediados de Septiembre, pero estaba cerrado. Más pequeño de lo que uno se puede imaginar, sin demasiados lujos y algo minimalista, razón por las cuales entrar desde la fría y húmeda calle supone, más aún, un gran motivo de satisfacción.


No tenían Haxe, pero nos han recomendado en su defecto un Schweineschulter. Con sus correspondientes Klöße, que no podían faltar. Franconia en estado puro y para nada desorbitada. La felicidad y tranquilidad casi tocada con los dedos. La sobrevaloración que tenemos los españoles sobre nuestro país y nuestras cosas, aunque quizás esta afirmación pueda ser algo injusta. Luego café, más paseos, más Wagner y más anfitrión. El otoño, que sigue su curso y no descansa...

viernes, 16 de octubre de 2009

¿Y por qué no te quedas?

Hace apenas una semana una amiga italiana no se lo podía creer, mientras disfrutábamos de una paella de mariscos en mi casa.

"¿Que te vuelves para España? ¿Por qué no tratas de encontrar algo más estable aquí (i.e. Bundesrepublik)? Tú estás agusto aquí, estás integrado, estás informado de lo que pasa en Alemania. No lo comprendo"


Yo tampoco lo comprendía, para ser sincero. ¿Razones para volver? Primero que uno no es uno solo, sino todo lo que lo rodea. Aunque eso no debería ser motivo para no poder dar un golpe encima de la mesa y, quizás injustamente, mandar a todo el mundo a freír espárragos. Tampoco es eso. Aunque si se toma tal decisión, se deben tener las ideas bastante claras, que no es el caso.

"Es que siento que me voy a meter en la boca del lobo y que todo va a ser un agobio, que me voy a encontrar con situaciones donde la ineficiencia y la falta de motivación van a brillar por su ausencia y, o aprendo a calmarme, o el nivel de frustración puede ser antológico -tal y como me comentó una antigua compañera de trabajo de Sevilla-. Y por no hablar del agobio de la ciudad. Tío, que aquí tengo el trabajo a 15 minutos andando. Que no hay atascos. Que en otros 10 minutos andando estoy en el centro de la ciudad donde lo tengo todo. Que no me molesta nadie pero no me siento solo para nada"


Para que me entiendan ligeramente, el proyecto o idea, que siendo sinceros es muy difícil aunque eso no implique se se renuncie a él, es iniciar desde el principio una nueva andadura científíca. Y cuando digo desde el principio es así, porque no tenemos ningún medio material, sino medios humanos, y no especialmente abundantes. Y todos, incluyendo quien esto escribe, deberían recibir abundante formación. De sueños e ilusiones también se vive...

"¿Razones para volver? Pues agarrar mi coche e irme este fin de semana a Cádiz, así de simple. Aunque quizás haya que cambiar el chip. Cambien Cádiz por Dresden. Agarrar mi coche y largarme a pasar el fin de semana a Sajonia. O a los Alpes bávaros. O directamente a Hamburgo a comprar pescado mañana por la mañana"


Al final uno de mis compis va a tener razón cuando me dijo hace dos semanas que lo que tenía que hacer es vender mi coche español y mi garaje. "Tú te tienes que quedar donde estés más agusto" me acaba de decir mientras comíamos pasta tranquilamente y sin agobios ni aglomeraciones ni masificaciones en el comedor de la Universidad. El problema es que la norma general de todos los que tenemos edades y situaciones parecidas es no parar de repetir la famosa frase "no sé lo que quiero hacer con mi vida"

jueves, 15 de octubre de 2009

Polarluft

Esta mañana se quejaban en Antenne Bayern, la emisora musical que suelo escuchar por estas latitudes, de que hace apenas una semana teníamos 27ºC en el Freistaat mientras que en el día de hoy se esperaba nieve. Sucede que hace una semana la flecha que aparece en el mapa que les adjunto era roja y apuntaba justamente en sentido opuesto, con origen en nuestra Spanien. Hoy es azul y viene de Escandinavia. Conclusión: temperaturas máximas del orden de cero grados. Así de repente.


Y sí, hoy han caído los primeros copos de nieve de la temporada. Breves y ligeros, sin tiempo para cuajar, pero han caído. La chaqueta de entretiempo española apenas me ha servido una semana. El abrigo de invierno sevillano lo he estrenado hoy, pero parece que durará poco porque no será suficiente. Hoy también ha sido el segundo día de bufanda, y el primero de guantes. Y hace dos semanas, en mangas cortas en el aeropuerto de Munich. Sin solución de continuidad está llegando el invierno a esta nuestra Bundesrepublik...

lunes, 12 de octubre de 2009

Otoño de nuevo


Hofgarten, Bayreuth, 11 de Octubre

miércoles, 7 de octubre de 2009

Los jefes y su humor

Después de que ayer por la tarde mi jefe, recién llegado de Suiza y camino de otro país exótico, me mandara diplomáticamente a freír Bratwürste (i.e. no tengo tiempo para la revisión final de tu artículo que lleva escrito más un año. i.e 2 un día me hartaré, lo mandaré tal y como está y que sea lo que Dios quiera), hoy me ha hecho mucha gracia un mail que ha mandado otro de los jefes a los estudiantes de un determinado proyecto, invitándolos a ir a un curso determinado. Copy&paste. Épico, no me he podido reír más:

(1) Are you going to participate. If you say no, I need a good reason. I would not be happy with anything below: grandma's 75, 80, 85, ... birthday; my wedding; expected birth of my triplets; .... On vacation, boyfriend visiting, in Georgia for wine harvest, good skiing, ice skating in Siberia, ... would not work.
La próxima excusa que se me ocurra será la de que me tengo que ir a la vendima de Georgia :p

lunes, 5 de octubre de 2009

Lo que marca nuestras vidas

Lo que influye en todo lo que nos rodea, en por qué estamos donde estamos, con las personas que estamos y haciendo lo que estamos haciendo. Y por qué consideramos que unos tienen más éxitos en la vida que otros, o les va mejor. Considerar, es decir, percepciones muy subjetivas, porque luego la realidad personal de cada uno es algo que podemos pasar muy por alto y sobre lo que se puede estar muy confundido.

Tres son las ideas, que además están relacionadas. La primera es el pensar en las consecuencias de nuestras acciones, es decir, entre ser más espontáneo, lanzarse al ruedo y luedo lidiar con lo que uno se encuentre, o entre pensar mucho las cosas, darles muchas vueltas y nunca terminar de decidirse. Esto último está unido a la responsabilidad, y no a la de uno consigo mismo, sino la de uno ante los demás, especialmente si en tu entorno siempre te han señalado como modelo a seguir, lo que supone un extra nada desdeñable de presión. Y ahí es donde viene la tercera, el miedo al fracaso y a ser señalado por ello. Ya no solo es arriesgar, sino que encima tiene que salirte bien. Porque si te va mal, además de la sensación de haber fallado, llevarás contigo la carga de haber defraudado al resto del mundo. Por si no fuera poco.

Nah, conversaciones con amigos en estos mundos de Dios que quería compartir con los que por aquí pasan. Esta tuvo lugar en una cafetería del Sony Center, cerca de la Potsdamer Platz de Berlín, una fresca y lluviosa mañana de domingo de Septiembre.